Cuando un piano lleva mucho tiempo sin afinación es habitual que la tensión de las cuerdas se encuentre muy por debajo de la tensión correcta. Las cuerdas, con el paso del tiempo, pierden tensión lentamente y nunca lo hacen en forma pareja. La pérdida de tensión en los graves podría ser mayor que en los agudos o viceversa. Si ésta es la situación y el dueño decide comenzar a afinar el piano regularmente, el trabajo necesario, en lugar de ser una afinación normal, será una subida de tono. Este trabajo se hace antes de la afinación y es imprescindible para que la afinación sea de buena calidad. Dependiendo del tiempo que lleve el piano sin afinarse, la tensión de las cuerdas estará más lejos o más cerca de la tensión correcta. Si la tensión está muy lejos hay que hacer la subida de tono en dos o más pasos. Cada uno de esos pasos, requiere aumentar la tensión de la totalidad de las cuerdas. Si un piano requiere de una subida de tono en varios pasos el técnico estará trabajando bastante tiempo, únicamente para llevar el instrumento a las condiciones necesarias para poder comenzar a afinarlo. En el último paso, es necesario sobretensionar, porque la tensión de las cuerdas baja una parte de lo que el técnico sube. A este fenómeno se lo conoce como "rebote" y ocurre siempre. Cuando el cálculo de sobretensión para cada zona del piano se hace bien, el rebote se compensa casi por completo, las tensiones quedan muy cerca del objetivo y el piano queda en condiciones de comenzar la afinación.

La recomendación de los fabricantes de establecer una periodicidad de afinación y respetarla, además de permitir que el piano esté siempre bien afinado, hace que, en cada afinación, no sea necesario subir de tono, por eso es que técnicos y fabricantes insisten tanto en mantener una periodicidad de afinación correcta. La sobretensión que hace falta para contrarrestar el rebote, está dentro de los límites que puede tolerar el acero de las cuerdas nuevas sin comprometer su integridad, pero cuando las cuerdas no son nuevas, tienen algo de óxido, o su integridad ya está comprometida por cualquier motivo, la probabilidad de que se corten al sobretensionarlas es mayor. Por este motivo, si es posible evitar la sobretensión, se prefiere evitarla.

En algunos raros casos, la tensión de las cuerdas es mayor que la que el dueño necesita. Cuando ocurre esto hay que hacer una bajada de tono. Bajar el tono da tanto trabajo como subirlo. En las bajadas de tono el rebote es hacia arriba, eso hace necesario el cálculo de una subtensión (sobretensión negativa). Los pasos iniciales son iguales pero en dirección contraria. Por este motivo, las subidas de tono y las bajadas de tono, tienen el mismo precio.